domingo, 11 de noviembre de 2018

CXX y CXXI


CXX

Ejemplo

Dice el árbol,
mejor que llueva
y salga el sol aquí,
porque yo no me voy
a mover.
Tal es su determinación.
El hombre se cree
otra cosa



CXXI


El consuelo de las piedras

El consuelo de la piedra
es la confianza que ofrece.
La ausencia de vida
le da carácter. Digámoslo de una vez,
una piedra no te va a comer,
ni de ella esperas nada,
por lo tanto puede ser una puerta
a la felicidad.
Que no es un corazón palpitante,
unas hojas que mece el viento,
cualquier junco,
se tronche o se doble,
ante el paso de la vida.
La piedra, sí,
lo que ves  es lo que es.
Cuanta tranquilidad da eso.
Pero para llegar aquí
has de estar cansado de aventuras,
hastiado de esperanzas,
una primavera igual a un otoño,
saber ver la vida sin maquillaje,
en su esplendida vejez,
en su implacable actuar.
No huir, sino cogerla de la mano.
No buscando protección,
sino camaradería.
Mira vida,
he encontrado una piedra.
Ahora todas las sorpresas están abolidas.

lunes, 29 de octubre de 2018

CXIX

CXIX

Fuera de toda (ir)racionalidad

..hasta que te paras a pensar
que las violetas podían ser maleza…
John Ashbery

Fue una tarde en el Prado,
pasé por todas las salas
mirando fuera de los marcos.
Las obras de arte iban y venían,
todas sin firmas.
No podía decir a qué estilo pertenecían.
Cuando entré a la calle,
pensé que me dirigía a un lugar conocido
y acogedor.
Cerré la puerta del museo,
tras de mí,
no siendo que fuera a colarse alguien
y se llevara algo.
Que cada obra de arte
siguiese su propio camino,
también era un opción.
Los coches, aunque se movían,
no iban a ningún sitio
que no fuera mi camino.
De todas formas no quería salir a los bares
ni salir a los parques.
Buscaba un lugar inhóspito
para poder recuperar
un poco de resuello.
Costaba moverse sintiéndose
al revés, como estrategia,
para poder saber algo menos,
o al menos poder evaluar
cuánta ignorancia todavía. Lateralidad.
Era esto.
Si alguien me hablaba
era silencio, no decía nada.
Una madre, siempre una madre,
vino a ayudarme.
Le dijo a su hijo,
-O te estás quieto
o ese hombre te lleva consigo.
El niño estaba aterrorizado
y la madre me miró.
Nos entendimos más allá de
toda explicación.
Fuimos por un momento
como una familia de otro mundo.
No me los llevé, aún.
Volvería por Navidad.

sábado, 13 de octubre de 2018

CXVIII


CXVIII


¿Es posible que todo se resumiera en eso?

ME DIJISTE,
o mejor dicho,
me diste a entender,
que es lo que se da
cuando no se da
lo que se pide,
ME DIJISTE,
entendí, pues,
que sí a todo
y tus brazos lo corroboraron.
NO PUEDE SER,
que sea así,
tan perfecto, tan guionizado todo,
como me gustaría,
como me gustaba.
Ahora ESTOY EN ESOS DIAS
que la perspectiva,
es una pendeja que tira
y que muestra,
que yo puedo aprovechar
porque veo,
no mejor o peor,
veo y como
TE DIJE,
nos vamos a comer el mundo,
por no ser cursi
y hablar de tus pies,
que es lo que yo quería,
todo para ti.
Y tú, me dijiste
NO IMPORTA,
que yo lo dije después,
tantas veces,
cuando la verdad
es que todo importa siempre,
pero yo lo fiaba todo
a la sangre y el sosiego
de después.
ABRE LAS PIERNAS,
o cuánto nos queda
o cómo será
o qué nombre le pondremos,
¿te imaginas su cara?,
o no, no lo bautizaremos, ahí
NO QUIERO ENTRAR,
por ahí no pasaré,
pero ¿y la sed?
Fingiendo, riendo, friéndome
y sólo en cada caso
QUIERO BEBER
lo que cada caso pida,
no antes, no después,
no congratulándome con lo de los otros.
ESTOY SOLO AQUÍ,
un aquí que empezó
un diez y nueve,
un aquí que es como,
como atisbo todo lo que pasa,
me pasa.
SÓLO TÚ ERAS CASI COMO YO,
y parecía a veces
que surfeábamos la vida de los otros
y que eso traía no poder parar.
Te cansaste,
DÉJAME QUE, al menos
te diga adiós,
al menos,
ya que no
LO APROVECHE, aproveché, TODO DE TI.