lunes, 17 de septiembre de 2018

CXVII


CXVII


Cigüeñas en Zamora

¿Y si el calor
fuera la muerte que nos abrasa?
Que viniéramos de África,
huyendo de él,
a pasar el verano en Zamora.
 Que nos hiciéramos mayores,
la piel curtida,
 y pudiéramos quedarnos aquí
más tiempo.
¿Se preguntaran en la tribu,
los leones y los elefantes,
nuestros amigos de invierno,
en la Costa Brava,
que se hizo de nosotros
que no volvimos?
Pero el tiempo nunca se para
y un día de verano
nos iremos más al norte,
huyendo del calor de la muerte,
y volveremos en invierno a Zamora.
Se preguntaran los campanarios,
los paseantes matutinos que no
oyen el clac-clac, los amigos
de Zamora.
¿Dónde están estos que no vuelven?
En los polos,
solos, sin tener ya a donde ir
y rogando para que no
llegue el calor.
Que no llegue por Dios.

sábado, 8 de septiembre de 2018

CXVI



CXVI

Lección de economía
Economics (Con la colaboración de W.H.Auden)


In the Hungry Thirties
boys used to sell their bodies
for a square meal.

NI SOCIEDAD DE CONSUMO NI ESTADO EXISTÍAN

In the Sixties
they still did:
to meet Hire-Purchase Payments.

EL ESTADO ESTABA ORGANIZANDO UNA SOCIEDAD DE CONSUMO

En los decadentes noventa,
chicos y chicas,
cosa de la igualdad,
lo hacían por placer,
y no hablo sólo de sexo.

LA SOCIEDAD DE CONSUMO ESTABA ORGANIZANDO EL ESTADO

En los principios del maravilloso y destellante siglo XXI
los chiques lo hacían por costumbre,
ya ni siquiera se dice venderse.
Vender el cuerpo. ¿Qu’est-ce que c’est ça?
Ahora sólo se habla demente

YA SOLO EXISTE SOCIEDAD DE CONSUMO

domingo, 12 de agosto de 2018

CXV


CXV

Turquía*

A Henrik Nordbrandt,
contemplando China.


He pedido un café
que sé que no me va
a gustar,
por el calor.
En una cafetería
donde la gente
va a hacer otras cosas.
Bajo, al borde,
el toldo, del toldo.
Se pone a llover
y gotas van
acabando de llenar
mi taza.
Parecería que eso
arruinará completamente
mi café,
y puede que así sea,
pero no hago nada.
La taza ahora rebosa
y todos estaremos
 ahora de acuerdo,
en que el café
no me a gustar
pero no hago nada.
Nadie hace nada,
ni tan siquiera los que parece
que hacen algo.
Esa es la sabiduría
pero a nadie le importa.
Estamos aquí en la cafetería
 haciendo otras cosas. Y llueve.
Mirando hacia China.



*Si la actualidad supusiera para mí un asomo de esperanza, en este preciso momento este poemás se lo dedicaría a Donald Trump, pero como no, simplemente se lo tiro a la cabezota, como si fuese un “rolling stone”,  en nombre de todos los seres humanos que para él no cuentan, van al peso.

miércoles, 8 de agosto de 2018

CXIV


CXIV


Los prototipos

Era una mañana deliciosa.
Salí con mi hijo a pasear,
le estuve diciendo
que lo mejor es que las cosas costasen,
así luego el placer era mayor.
Le puse el ejemplo de los animales,
los irracionales, no nosotros.
No se andan con zarandajas,
todo les cuesta,
por eso cuando se lanzan,
lo hacen con fruición,
sobre lo que sea.
Viven, simplemente, hijo.
Aquel mismo día, de tarde,
por las teles
salió nuestro presidente,
negando ser un corrupto
y un mentiroso,
cuando todas las pruebas lo condenaban.
¿Con algo así cómo se puede luchar?

De mañana, recién levantados,
cuando la escarcha hace de papel
en los cristales,
mi hija dibuja mariposas que sólo yo veo.
Así que cuando damos un paseo,
le hablo de la necesidad de ser como se es,
de no hacer daño,
no al menos conscientemente,
no a menos que sea en defensa propia.
Le muestro las bellotas,
tan perfectas, en el suelo,
como una eyaculación,
y le digo
la encina hace el amor
con la Tierra
y deja caer gotas de bellota.
Por la noche en la televisión,
dan la noticia de que uno que es obispo
ha estado amargando
la vida para
siempre
de no sé cuántos
niños,
una animalada de número.
¿Con tipos así cómo se puede hacer algo?

He ido al vecino
con la intención de juntos
ver de convencer
a la comunidad
de no tirar papeles
en los lugares comunes,
no por nada,
porque es una marranada
y hay que dar ejemplo.
Pero no sé cómo
estamos hablando de un general
que tiene amantes, borracho
y que está dispuesto
a declarar la guerra.
¿A quién?
No se sabe.
Sólo declarar la guerra.
Se ve que es muy infeliz.
Total, que esta mañana,
al salir,
me he resbalado
al pisar un papel sucio de grasa
y el general no estaba.
¿Cómo ha llegado ahí ese tipo?

Lo que más temo,
es que a ellos, mis hijos,
mis vecinos, yo también,
nos vaya la vida
de esa manera que llamamos
“exitosa”
y consigamos ser unos
grandes tipos.

Así, de esa manera,
¿Cómo se puede hacer algo?