miércoles, 2 de octubre de 2024

CLIV

 

 

 El Esla



Nací a la vera
del que te nutre, Duero,
implacable e indiferente viajero
que lame mi tierra,
camino de Oporto,
ávido por abrazar el océano.
Quien sabe si algunas
de tus gotas verá
la estatua de La Libertad
o se cruzará con algún cascarón
lleno de personas desgraciadas.
Es tanto lo que te espera
que entiendo tu soberbia.
Pero yo me quedo aquí
y te digo adiós, Duero,
porque soy más de
esos que nutren y alimentan,
callados , y mueren humildemente
como mi Esta, en Peñalcarro,
a los soberbios y sobrados,
cicateros y prominentes,
hombres de pro.


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